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LA GESTION DE PERSONAS EN TIEMPOS DE CRISIS

Author Alberto Alcocer    Category GESTION DE EMPRESAS     Tags

El factor humano es el principal activo de una empresa y debe tenerse siempre como prioridad. Aun así, pueden identificarse varias estrategias en función de la situación de la empresa. Que la gestión de personas sea una amenaza o una oportunidad dependerá de las decisiones que tomemos.

¡Nunca se debe olvidar la gestión del talento! Es una función clave antes, durante y después de la crisis ya que las personas, son el activo más importante de las organizaciones en cualquier momento del ciclo económico.

Este principio se olvida en muchas ocasiones en tiempos de crisis cuando “aprieta la caja”. Al hablar sobre este concepto, algún directivo dice “pero si no tengo dinero ahora, no estoy para estas historias”. Esto puede llegar a ser cierto y las líneas de acción a desarrollar dependerán totalmente de la posición en la que te encuentres. No obstante, la realidad es que si perdemos personas clave, las probabilidades de éxito disminuirán considerablemente.

En tiempos de crisis, se debe buscar un equilibrio entre los resultados económico-financieros y la dimensión humana de la organización. En tiempos de bonanza, esta balanza está muy volcada en las personas. Se incrementan las retribuciones continuamente, se invierte en formación, crecen las estructuras para hacer el trabajo más sencillo, se mejoran las condiciones de trabajo, hay mucha preocupación por la conciliación y el clima laboral, etc. Sin embargo, cuando llega la crisis todo cambia: la balanza se vuelca hacia los resultados. Comienzan los despidos masivos, se reducen los presupuestos de formación, los recortes en las retribuciones y se puede acabar resintiendo el clima laboral.

Cuanto más “aprieta la caja”, la balanza está mas volcada hacia la parte de resultados, y por tanto, menos hacia las personas. Es lógico y no es criticable, ya que si no hay caja para pagar las nóminas dentro de 4 meses, esa debe ser la primera prioridad. Aunque en estas situaciones no hay otra opción, estamos cometiendo el error de hacer lo urgente y no lo importante.

Para encontrar el equilibrio y siguiendo el esquema de la Brújula Improven, se identifican cuatro estrategias diferentes en función de la situación de la empresa:

Para las empresas que estén bien posicionadas en la “Brújula”, la crisis es un buen momento para atraer, identificar, desarrollar y fidelizar el talento. En momentos turbulentos, las personas clave de la organización son más importantes que nunca y deben sentirse reconocidos, apoyados, reforzados y con la misma proyección de futuro que sentían. De hecho, si se cuida a las personas clave en los momentos difíciles, se fortalecerá el vínculo emocional que aumentará la fidelidad. No obstante, conviene centrar nuestros esfuerzos en motivar y fidelizar a los mejores y revisar en profundidad los casos sobre las personas que nos generan dudas.

En el otro extremo, para las empresas que estén en la posición de “Reinventar o desinvertir”, la gestión del talento desgraciadamente pasa a ser prioridad baja.

Hay que tomar correctas decisiones ya que una deficiente gestión del talento puede generar “prisioneros”, es decir, personas descontentas que seguirán en nuestra organización sólo porque el mercado no les ofrece otras alternativas. Esta situación genera al menos tres problemas con consecuencias en los resultados:

1. Importante insatisfacción de los “prisioneros” ya que no están alineadas con los objetivos de la organización y puede generar contagio a otros miembros del equipo.

2. Descenso de su productividad ligada directamente a la insatisfacción.

3. Incremento de la rotación cuando el mercado se recupere ya que los prisioneros podrán liberarse.

En cuanto a la retribución, aunque es habitual bajar retribuciones, congelar sueldos o no pagar el bonus, se ha de tener mucho cuidado con este tipo de medidas porque puede dañar el compromiso de nuestros equipos. Mi consejo sería que mantengamos -e incluso aumentemos- nuestra retribución variable y que seamos mucho más claros y estrictos con el cumplimiento de los objetivos.

Como conclusión, la gestión de personas en tiempos de crisis será una oportunidad o una amenaza en función de las decisiones que tomemos. Te aconsejo que te plantees la gestión de personas como un elemento estratégico para la competitividad de tu empresa y que tomes las decisiones adecuadas ya que dentro de unos años nos daremos cuenta de la gran oportunidad que tuvimos y que supimos o no aprovechar.

 Fuente: Improven 

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